Tips para el cuidado de la voz
25 de abril de 2013 a la(s) 10:21
La voz,
es una herramienta fundamental del artista escénico. Es muy importante
el cuidado, el entrenamiento y el uso debido de nuestro instrumentode
trabajo.Si bien esta nota está dedicada a los comediantes de Stand Up, contiene datos útiles para toda persona que requiera comunicarse por medio de la voz, desde el escenario.
Un monologuista bien entrenado, no debería ser “adicto" al micrófono.

Una voz hablada bien utilizada es capaz de expresar y transmitir muchísimas emociones, sensaciones y matices diferentes.
Se apoyará en la expresión, la comedia física, pero elmanejo de su voz, es fundamental para hacer el mensaje más atractivo e interesante,y para hacerse escuchar, por sobre todas las cosas.
Tenés un buen material, sabés lo que querés decir, depende solo de vos que entiendan el contenido en su totalidad, evitando el "¿Qué dijo?" en el espectador.
Se pre supone además,que un artista profesional, estará capacitado para realizar más de una función diaria,sin presentar problemas vocales
La voz hablada, al igual que la voz cantada, puede ser más o menos
grabe, aguda, pausada, veloz, débil o potente. Puede resonar más en el
pecho o en la cabeza. Un buen orador juega con el volumen y la modulación de su voz con la misma inteligencia y premeditación con que lo hace un cantante.
Entrenar con ejercicios y conocer los principios de emisión de voz evitará o disminuirá la fatiga durante el monólogo.

Una buena articulación de las palabras hará necesaria menos potencia vocal para hablar.Demostrará además, mas seguridad en el artista y captará la atención del espectador.
Una correcta técnica respiratoria y un buen uso de los resonadores permitirán a las cuerdas vocales descansar más.

Algunos datos técnicos:

La voz humana (si, también la del comediante) es producida en la laringe, cuya parte esencial, la glotis, constituye el verdadero órgano de fonación humano (reproducción de sonido).
El aire que viene de los pulmones, es forzado durante la espiración a través de la glotis, haciendo vibrar dos pares de cuerdas vocales. Las cavidades de la cabeza, relacionadas con el sistema respiratorio y nasofaríngeo, actúan como resonadores. (Como el cuerpo de la guitarra, actúa de resonador para las cuerdas)
El aparato de fonación puede ser controlado conscientemente por quien habla o canta.
La variación de la intensidad depende de la fuerza de la espiración.

En el hombre las cuerdas vocales son algo más largas y más gruesas que en la mujer y el niño, por lo que produce sonidos más graves.
(Piensen en un instrumento de cuerdas chiquitito que hace como un “chin chin chin” Ej.: el charango, comparado con uno grandote como el contrabajo “toing toing toing”)

Las vocales se producen como sonidos y cada una tiene su espectro propio: la A y la U tiene fundamental y tercer armónico fuertes, segundo y cuarto débiles; la E y la O, más o menos lo contrario, fundamental y tercer armónico débiles, segundo y cuarto fuertes; la I tiene los primeros armónicos débiles y el quinto y sexto fuertes.
Las consonantes se clasifican más bien como ruidos y son de dos clases: silenciosas, en que no intervienen las cuerdas vocales (ejemplo: R, S), y habladas en que sí toman parte (Ej.: B, D). La mayoría de las consonantes se originan algo bruscamente, por lo que contienen armónicos transitorios.
La transparencia oral se debe a las altas frecuencias.

Para que el habla sea comprensible, es indispensable la presencia de armónicos cuya frecuencia se halla entre 500 y 3500 Hz.
Por otra parte, la energía de la voz está contenida en su mayor parte en las bajas frecuencias y su supresión resta potencia a la voz que suena delgada y con poca energía.

Datos no poco importantes para el cuidado de la voz:
No hables por encima del ruido ambiente (evitar charlas en bares, boliches con música alta, calle muy ruidosa, etc. antes de una función.
Sobre todo si será sin micrófono.
Mantené bien hidratadas tus cuerdas.
(Lo ideal es beber dos litros de agua diarios, mínimo, medio litro de
agua media hora antes de tu presentación) Lo del vasito de agua en el
escenario, no debería ser necesario si estas bien hidratado previamente,
ademas tomar el agua bastante antes, evitará que hagas tu monólogo con
ganas de hacer pis. 
Evità las bebidas de alta graduación y el humo del tabaco (propio y
ajeno) desde al menos unas horas antes de presentar tu monologo. Lo
ideal con respecto al cigarrillo, es erradicarlo de tus costumbres. 
Reducí el uso de la voz cuando tengas gripe, estés acatarrado o no estés bien de la voz

No uses la voz hablada fuera de tu tono habitual ( hacer voces, gritar, reírte sin control) justo antes de tu presentación y en general el resto del día.

No hables haciendo ejercicios violentos o levantando pesos (esto hace que las cuerdas se esfuercen de mas)

Cuidá tus posturas ( sentarte derecho, no forzar de más el cuello, la espalda)
Hablà articulando correctamente (abriendo mucho la boca)
Reconocè y evità la sensación de esfuerzo vocal: tensión en el cuello o falta de airePermanecè el menor tiempo posible en lugares con polución atmosférica, humo o poca ventilación
Reducì las largas conversaciones telefónicas el día del show
( que hable tu representante, ja!) Disminuí tu permanencia en lugares con aire acondicionado por mas bajo que esté (deshidrata)
Hacé reposo vocal después de un uso intenso de la voz. (No hables susurrando que es peor, lo ideal es callarte un par de horas, tomar algo tibiecito y si es posible, un baño con mucho vapor)
La voz se resiente mucho por la falta de sueño.
Dormí
al menos 8 horas, aunque se que nadie puede, es lo ideal. Tratá de
dormir la mayor cantidad de horas que puedas, sobre todo si utilizas la
voz de forma profesional. (no mas de 8 que ya es vagancia) Algo muy importante, es que no te automediques si te duele la garganta. Muchos remedios pueden provocarte el efecto contrario al esperado (por ejemplo, la menta, uno siente mas fresca la garganta, mas aire… y en realidad irrita muchísimo las cuerdas)
Está bueno que si empezás tu carrera de monologuista, vayas a un otorrinolaringólogo a que te diga como andan tus cuerdas.

Entrená,
aprendé a calentar tus cuerdas antes de salir a escena, y a cuidarlas
el resto del tiempo y así vas a tener herramienta para rato. Sin
obsesionarte, solo conocerlas, ser conciente de su uso y cuidado y
disfrutarlas… para que pueda disfrutarlas el público también. Belén Caccia
www.haceteatro.org
